Delgada y sexy.

Me parece curioso el mundo de las revistas “femeninas”. Bajo mi punto de vista estas publicaciones se dividen en dos clases. Las de chismes y las de belleza y moda. Estas últimas sirven sobre todo, para que seas consciente de que vas por la vida sin enterarte de nada. No estás a la moda, tu maquillaje no es acertado, tu forma de vestir no es cool (que demonios es cool?), deberías bajar de peso… eso debe ser lo más importante porque la mayor parte de las revistas hacen mucho hincapié en este aspecto.

Hagamos un repaso de algunas de las publicaciones de moda y belleza que podemos encontrar este mes de mayo en los quioscos.

La revista Itstyle ofrece diez formas para quitarte 5 años de encima, no puedo dar más datos porque sólo vi la portada, pero me imagino que incluirá cremas caras que la mayoría no vamos a comprar y largos, larguísimos rituales de belleza para los cuales la mayor parte de las mujeres no tiene tiempo, ni ganas. También te indican la moda de baño que estiliza; seguro que no serán los trajes de baño más cómodos del mercado, pero estilizan, y eso, según la revista, es lo importante porque en letras bien grandes te animan a que despiertes tu lado “sexy”. Sexy debe ser la palabra favorita de estas revistas. Aparece en la mayoría de las portadas.

Siguiente. En Marie Claire vuelven a ilustrarnos acerca de cómo conseguir el cuerpo diez que todas deseamos y hasta nos dan las claves para conseguirlo, estoy por comprarme la revista sólo por saber cómo tengo que hacer para medir 1,70 ahora que ya pasé de sobra la época del estirón. También nos indican qué bikinis nos favorecen y cómo conseguir un look sexy, que según esta publicación debe ser: despreocupado, cool y muy femenino. A veces me pregunto si cuando hacen a este tipo de titular meten todos los adjetivos en un saco y los sacan de tres en tres, con el único criterio, que uno de ellos sea en inglés.

Mi favorita es la Women´s health, que en letras bien grandes ponen: operación cañon, como perder kilos y ponerse “fit” en tiempo récord. Para conseguirlo te dan 7 pasos para dominar tu apetito y afirman que te van a revelar el secreto de por qué engordas (no os lo puedo decir porque no compré la revista). En el caso de que tu fuerza de voluntad sea escasa y no consigas ponerte tan fit como la Elsa Pataky de la portada, no te preocupes, también hay un artículo para ti: 9 looks para acertar con el chándal que digo yo ¿quién no tiene como prioridad en la vida verse bien en chándal?

Evidentemente cada cual puede leer lo que le apetezca, pero considero que los mensajes que se mandan a través de este tipo de contenidos pueden hacer mucho, pero que mucho daño a la autoestima de las mujeres porque transmiten la idea de que lo único importante en la vida y estar delgada, ser sexy y según se recoge en la presentación de Women´s Health tener una pareja que te complete, sí, has leído bien, te complete, pero de eso ya hablaremos en otro momento.

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Temporada de bodas

De todos es sabido que organizar una boda es algo estresante, hay miles de cosas en las que pensar. Para empezar debemos escoger entre ceremonia civil o religiosa y si el evento será de mañana o de tarde. Definidos estos aspectos deberemos: valorar posibles fechas, escoger vestido, maquillaje y peinado, pensar en el diseño de las invitaciones, hacer listas de invitados, reservar restaurante, escoger menú, planificar como sentar a los invitados si este y aquel no se hablan …
De hecho algunas parejas que están próximas a casarse pasan por la siguiente situación: a medida que se acerca la fecha de la boda, olvidan la ilusión que tenían tan sólo unos meses antes y entran en un período de crisis motivado por el estrés que entrañan los preparativos.
El estrés altera nuestro equilibrio vital, y en contra de lo que mucha gente piensa, las cosas buenas y positivas de la vida también pueden causar estrés y ansiedad. En concreto en el estrés prenupcial, los novios se sienten desbordados por la cantidad de decisiones que hay que tomar, los gastos que conlleva la celebración, los intentos de contentar a todo el mundo … y como consecuencia pueden surgir comportamientos de desinterés y desvinculación y en determinadas ocasiones, incluso reacciones de huida que den lugar al deseo de finalizar el compromiso.

La pregunta es ¿puede organizarse una boda y no morir en el intento? Claro que sí. Entre los factores que debemos tener en cuenta señalamos entre otros, el hecho de que la boda es de los novios, y deben ser ellos los que decidan el tipo de ceremonia que quieren: grande, pequeña, temática … Para que ese día sea recordado como uno de los más felices, el evento deberá estar acorde con su personalidad y gustos, tiene que ser una celebración que recoja la esencia de la pareja que la organiza.
También es importante que el nivel de exigencia sea realista. Si los novios están entre esas personas que creen que absolutamente todo debe estar bajo control es probable que el nivel de estrés aumente a medida que se acerca la fecha, aspectos como el tiempo que va a hacer escapan de nuestro control y por tanto lo mejor es hacer una reformulación realista de las expectativas, intentando tener como meta, que sea un día en el que disfrutar y pasarlo  bien, y que los imprevistos son como las brujas, “haberlos haílos”
Otro de los puntos que más quebraderos de cabeza puede dar es ajustarse de manera realista a los recursos con los que se cuenta. Tener un presupuesto cerrado va a permitir tener controlados los gastos y no llevarnos sorpresas al sumar diversos conceptos, aunque el resultado no sea igual que nuestra idea inicial, no debemos olvidar que los invitados no van a ir por el menú (quien es capaz de comerse todo?) o por la fuente de chocolate, sino por compartir un día especial. Darle importancia lo que realmente la tiene y disfrutar del proceso es la mejor forma de organizar una boda o cualquier otro evento y no vernos superados por el estrés.

El amor en tiempos del whatsapp

Desde que el whatsapp llegó a nuestros móviles es cada vez más habitual escuchar este tipo de conversaciones: “pues aquí pone que tu última conexión fue hace cinco minutos, y yo te mandé un whatsapp hace diez y no me contestaste, ¿por qué? dónde estabas? ¿con quien?…“. Esta situación y todas sus posibles variantes están convirtiéndose en el principio de muchas discusiones de pareja.

No podemos negar que el whatsapp vino a revolucionar la forma de comunicarnos con nuestros amigos y conocidos. Entre sus grandes ventajas está el ser inmediato y gratuito, pero también conlleva algún problema.

El “síndrome del doble check” es uno de ellos, consiste en experimentar una serie de emociones negativas resultado de la ansiedad que produce ver que el destinatario recibió el mensaje pero no contesta.

En muchos casos ni se valora que la persona pueda estar ocupada, trabajando o conduciendo, simplemente nos angustiamos o nos sentimos rechazados porque no nos responden. La interpretación del doble check como señal de que el mensaje había sido leído generó tantos problemas que desde la propia empresa tuvieron que aclarar en un comunicado oficial que el segundo check solo significaba “recibido en el dispositivo” (mi pregunta es ¿por qué no lo hicieron desde el principio?).


Así todo, no podemos negar que las aplicaciones de mensajería instantánea son muy útiles al inicio de las relaciones, permiten un contacto más frecuente y refuerzan a primera parte del enamoramiento. Los problemas empiezan a aparecer cuando el tiempo pasa y la pareja alcanza cierto grado de estabilidad. Si los momentos de diálogo en los que además de estar juntos, se comentaba como fue el día; se sustituyen por otros en los que la mirada está perdida en la pantalla del teléfono sin mediar palabra, hay un problema. Añadido a esto, también pueden aparecer los celos que no soy una novedad que venga como un extra de la aplicación, pero un mal uso de la misma puede potenciarlos, ya que si nos pasamos todo el día pendientes del móvil es normal que nuestra pareja se sienta desplazada por las personas con las que estamos en contacto permanente y tenga la necesidad de saber con quién nos comunicamos y sobre que hablamos.


Si antes se registraba el bolso o los bolsillos, hoy se espía el móvil, distintos comportamientos mismo problema: falta de confianza. El mero hecho de intentar descubrir algo “oculto” en el móvil personal de otro implica la existencia de cierta desconfianza, que va a favorecer que distorsionemos la información dando así lugar a problemas. No podemos obviar que un mensaje leído por una persona que no sea la destinataria, además de ser una intromisión, puede llevar errores o malas interpretaciones.


En definitiva Whatsapp rompe parejas? No, el problema no está en la aplicación, pero un mal uso sí puede hacer visibles problemas que hasta el momento permanecían latentes.