Retomando

Mira que lo he intentado, pero no soy capaz de llevar un blog como dios manda. A ver si a la tercera va la vencida.

Anuncios

Dónde van los propósitos que no cumplimos?

Últimos días del año, en plena euforia festiva decides que este año que entra va a ser tu año. Por fin aprenderás inglés, perderás peso, irás al gimnasio y además, ahorrarás un poquito cada mes para hacer ese viaje soñado.
Primeros días de enero, empiezan las rebajas, mal momento para ahorrar; en fin, dejaremos lo de llenar el bolsillo para el próximo mes. Seguimos. Te apuntas al gimnasio y acto seguido acudes a la tienda de deportes: chándal nuevo, zapatillas lustrosas, pantalón corto a juego con la camiseta, bolsa de deporte último modelo, pulsómetro … ya tienes todo lo necesario, esto va bien, este año sí que cumples.
No tienes en cuenta dos aspectos fundamentales, hace años que no haces deporte y vas a comprar el pan en coche, pero no importa, estás motivado/la, de esta sí que va.
Vamos a por el segundo propósito, intentas cuadrar el horario laboral, con el del gimnasio y el de las clases de inglés y no hay forma, bien, dejas el inglés para mejor ocasión, total la lengua de Shakespeare y tú nunca hicisteis buenas migas y el futuro está en el chino o en el alemán.

El primer día en el gimnasio es matador, al día siguiente tienes unas agujetas que hacen que te duelan partes del cuerpo que no sabías que existían, decides que esta semana lo mejor es no ir más, que “tampoco debemos forzarnos”. La segunda semana empieza mal, hay cosas pendientes y para no incumplir del todo con la lista de propósitos que pegaste en el frigorífico, haces un trato contigo mismo/a “hoy subo andando hasta el cuarto piso y listo” … Y así sucesivamente hasta a tercera semana donde acabarás por decirte a ti mismo/a que la culpa es de que no tienes tiempo, que el deporte nunca fue para ti o que a esa hora el gimnasio siempre está lleno y para hacer cola en la cinta de andar, mejor salir a caminar. Al final de mes vuelves al gimnasio, pero para desapuntarte.

Te reconoces? Con los primeros días del año casi todos tendemos a hacer una lista de propósitos que queremos hacer falta, ahora que estamos en abril es hora de hacer balance dónde están esos propósitos? Si sigues cumpliendo con ellos, enhorabuena! Si por el contrario abandonaste a las primeras de cambio no te preocupes y te une al club, según las estadísticas somos (y yo también me incluyo) más del 90%.

Cuando nos formulamos propósitos de año nuevo establecemos metas genéricas sin determinar como y cuando sabremos si lo estamos haciendo bien. Lo importante a la hora de formular objetivos es hacerlo teniendo en cuenta los siguientes aspectos. En primer lugar deben ser metas importantes para nosotros, en segundo lugar deberemos formular propósitos alcanzables o realistas, y en tercer termo deberán ser medibles y concretos. Así en vez de tener como meta “perder peso” debemos proponernos por ejemplo “perder 6 kilos en cuatro meses a razón de 1,5 kilos al mes”. ¡Ahora que sabemos la teoría solo queda llevarlo a la practica!