El amor en tiempos del whatsapp

Desde que el whatsapp llegó a nuestros móviles es cada vez más habitual escuchar este tipo de conversaciones: “pues aquí pone que tu última conexión fue hace cinco minutos, y yo te mandé un whatsapp hace diez y no me contestaste, ¿por qué? dónde estabas? ¿con quien?…“. Esta situación y todas sus posibles variantes están convirtiéndose en el principio de muchas discusiones de pareja.

No podemos negar que el whatsapp vino a revolucionar la forma de comunicarnos con nuestros amigos y conocidos. Entre sus grandes ventajas está el ser inmediato y gratuito, pero también conlleva algún problema.

El “síndrome del doble check” es uno de ellos, consiste en experimentar una serie de emociones negativas resultado de la ansiedad que produce ver que el destinatario recibió el mensaje pero no contesta.

En muchos casos ni se valora que la persona pueda estar ocupada, trabajando o conduciendo, simplemente nos angustiamos o nos sentimos rechazados porque no nos responden. La interpretación del doble check como señal de que el mensaje había sido leído generó tantos problemas que desde la propia empresa tuvieron que aclarar en un comunicado oficial que el segundo check solo significaba “recibido en el dispositivo” (mi pregunta es ¿por qué no lo hicieron desde el principio?).


Así todo, no podemos negar que las aplicaciones de mensajería instantánea son muy útiles al inicio de las relaciones, permiten un contacto más frecuente y refuerzan a primera parte del enamoramiento. Los problemas empiezan a aparecer cuando el tiempo pasa y la pareja alcanza cierto grado de estabilidad. Si los momentos de diálogo en los que además de estar juntos, se comentaba como fue el día; se sustituyen por otros en los que la mirada está perdida en la pantalla del teléfono sin mediar palabra, hay un problema. Añadido a esto, también pueden aparecer los celos que no soy una novedad que venga como un extra de la aplicación, pero un mal uso de la misma puede potenciarlos, ya que si nos pasamos todo el día pendientes del móvil es normal que nuestra pareja se sienta desplazada por las personas con las que estamos en contacto permanente y tenga la necesidad de saber con quién nos comunicamos y sobre que hablamos.


Si antes se registraba el bolso o los bolsillos, hoy se espía el móvil, distintos comportamientos mismo problema: falta de confianza. El mero hecho de intentar descubrir algo “oculto” en el móvil personal de otro implica la existencia de cierta desconfianza, que va a favorecer que distorsionemos la información dando así lugar a problemas. No podemos obviar que un mensaje leído por una persona que no sea la destinataria, además de ser una intromisión, puede llevar errores o malas interpretaciones.


En definitiva Whatsapp rompe parejas? No, el problema no está en la aplicación, pero un mal uso sí puede hacer visibles problemas que hasta el momento permanecían latentes.

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